Os dejamos aquí nuestro análisis y propuestas para la movilidad en Sevilla, conclusiones a las que hemos llegado tras nuestra ronda de debates con expertos y tras la participación de muchos de los socios y amigos de la Red Sevilla por el Clima.
Premisas
Sevilla se encuentra de nuevo en una encrucijada para abordar su futuro como ciudad. Sectores como el desarrollo urbanístico, consumo energético, manejo del agua, crecimiento turístico, entre otros, afectan de manera determinante a las previsiones de su desarrollo económico actual y venidero.
El desplazamiento urbano y metropolitano de personas, bienes y servicios, en definitiva la movilidad, es un factor condicionante del funcionamiento adecuado de gran parte de dichos sectores.
Para que la movilidad avance hacia escenarios sostenibles debe cumplir con los parámetros ambientales, económicos y sociales correspondientes, así como relacionarse de forma armónica con el espacio público urbano.
Sevilla presenta una variedad de elementos de transporte dentro del ámbito público y privado que se concretan en: bus (urbano y metropolitano), tranvía, metro, taxi, vehículos motorizados y bicicleta. Además del más cuantioso de todos: el peatonal. Distintas modalidades de desplazamiento por la ciudad que es urgente priorizar y reordenar.
El modelo de ciudad a la que aspiramos tiene como objetivo invertir la pirámide tradicional de la movilidad: transporte privado, transporte logístico y de carga, transporte público, bicicleta y vehículos no motorizados, peatón.
Por todo ello consideramos que Sevilla debe basar su movilidad en un sistema diversificado de transporte, interconectado y que resuelva eficazmente la comunicación y el desplazamiento entre la ciudad y el área metropolitana, cuya conexión es el verdadero nudo a solucionar de la movilidad en nuestra metrópolis.
Los ejes de la movilidad
El problema del tráfico y sus efectos colaterales (contaminación del aire, ruido, ocupación del espacio público, etc) debe abordarse en tres ejes necesarios que contempla la movilidad sostenible:
- Eficiencia energética: implica que el medio de transporte debe requerir el mínimo consumo de energía y generar nula o muy baja contaminación ambiental, por lo que contempla y valora, necesariamente, la velocidad de desplazamiento. En orden de prioridad la mayor eficiencia energética corresponde a: peatones, bicicletas o vehículos eléctricos – metrobús, tranvía, autobús eléctrico, metro de superficie. Son necesarios cambios en la motorización de la ciudad de manera que las emisiones de dióxido de carbono y óxidos de nitrógeno se reduzcan drásticamente.
- Eficiencia espacial o urbana: implica que el medio pueda transportar el mayor número de personas por vehículo con el fin de liberar espacio de la ciudad para el uso de peatones y ciclistas. Valora además la preservación del espacio bajo superficie debido a su alto coste de construcción, a la necesidad de mantenimiento de la red de infraestructuras soterradas, a la presencia de patrimonio arqueológico y a la indeclinable preservación del arbolado urbano. En orden de relación capacidad/espacio utilizado: autobús eléctrico, metrobús, tranvía, metro de superficie.
- Eficiencia en el uso de los recursos: implica que el medio de transporte conlleve una baja o muy baja repercusión en obras con el fin de reducir el uso de recursos naturales y el volumen de deshechos, de alterar mínimamente las condiciones de vida de especies y espacios de la ciudad y de asegurar la necesaria sostenibilidad y racionalidad económica del proyecto que incluye la reducción del tiempo de puesta en marcha de la solución elegida, así como favorecer el modelo de gestión pública de los medios de transporte. En orden de su baja repercusión en términos de recursos: metrobús, autobús eléctrico, tranvía, metro de superficie.
Medidas de actuación
- El peatón debe ser el beneficiario principal de las políticas de movilidad, impulsando para ello la peatonalización progresiva no sólo del centro histórico de la ciudad sino también y especialmente de los barrios de la ciudad. Proponemos poner en marcha el proyecto “La ciudad peatonal”, elaborado por la Universidad de Sevilla, para comenzar con 50 barrios de la ciudad y hasta llegar a los 108 que tiene en su conjunto.
- La bicicleta debe experimentar un fuerte apoyo para su implantación en la ciudad, aumentando la ratio de uso por la población y conservando y ampliando la red de carriles bicis urbana y metropolitana.
- Reactivación del Plan Centro para la restricción del acceso motorizado privado al casco histórico de Sevilla.
- Sevilla debe apostar por una fuerte implantación del BRT (Bus de Tránsito Rápido) eléctrico de bajo coste y alta eficiencia, que complemente y sustituya paulatinamente a la flota de bus motorizada tradicional.
- Las conexiones subterráneas y la ampliación de la línea 1 del metro de Sevilla deben adoptarse para aquellos casos puntuales donde su necesidad y viabilidad las hagan prioritarias.
- La prolongación del tranvía hasta Santa Justa debe realizarse con el menor impacto ambiental y reordenando su trazado para mejorar el espacio público por donde transita.
- Considerar la propuesta de conexión por tranvía desde Bellavista a Pino Montano, utilizando el espacio de conectividad con Santa Justa como nudo esencial de comunicaciones.
- Implantación definitiva del billete único de transporte para Sevilla y su área metropolitana.
- Implantación de fiscalidad favorecedora a vehículos eléctricos y asociados a fuentes renovables de energía, así como gravar específicamente a los vehículos más contaminantes (como por ejemplo es el caso de los vehículos diésel).
