Resolver la forma de desplazarse de forma rápida, eficaz y sostenible, es uno de los retos más importantes que tienen las ciudades en el siglo XXI. En Sevilla el 45% de las emisiones de gases que inciden en el cambio climático provienen del tráfico rodado (PACES 2017) y su mitigación urgente es una necesidad indiscutible para mejorar la calidad del aire que respiramos y la salud ambiental de nuestra ciudad.
El proyecto de metro de Sevilla surge en la década de 1970 (Ley 37/1975) y se basaba en un diagnóstico para mejorar de la movilidad dentro del propio término municipal de la ciudad. Sevilla se promulgaba así para ser la tercera ciudad española, tras Madrid y Barcelona, en tener el Metro. La construcción de la única línea existente en la actualidad, la línea 1, trajo no pocos inconvenientes técnicos (profundidad, afecciones a edificaciones) y dilaciones en el tiempo (se inauguró finalmente en el año 2009); además de análisis adversos sobre los costes de construcción, posibles déficits de explotación y condicionamiento financiero para el futuro de otras actuaciones (Plan Intermodal de Transporte Metropolitano de Sevilla, 1995).
Casi 50 años después han irrumpido nuevas variables y cambios en la forma de moverse por la ciudad y su entorno: estabilización de la población urbana de Sevilla, crecimiento urbanístico y poblacional del área metropolitana, implantación del tranvía, incremento de la peatonalización, auge de la bicicleta, irrupción de las nuevas formas de transporte eléctrico en sus distintas modalidades… Todo esto en un escenario de frecuente colapsos circulatorios, incremento de la contaminación atmosférica e impacto de la isla de calor urbana.
En definitiva, un conjunto de factores que deben integrarse en un verdadero Plan de Movilidad Sostenible (actualmente en redacción) que se sustente en tres pilares fundamentales: la sostenibilidad económica, ambiental y social del proyecto.
Y simultáneamente activar los órganos afines de participación ciudadana, como el Consejo de Municipal de Movilidad, hoy día sumido en un profundo letargo, y convocar a la sociedad civil y a los agentes económicos, políticos y sociales de la ciudad a un análisis con la suficiente profundidad que el tema demanada.
Ese es el debate y esta es la oportunidad para que los recursos (siempre escasos) existentes se inviertan y administren en un proyecto diversificado de movilidad, orientado a satisfacer con eficiencia las necesidades de la Sevilla metropolitana para el siglo XXI.
Aquí la noticia estos días sobre el debate en el Pleno del Ayuntamiento:
\»el alcalde Espadas anunció que esta semana se celebra en Madrid la primera de las reuniones de la comisión técnica para analizar la viabilidad de ampliar la línea 3 del Metro. Según precisó la Junta de Andalucía, la cita es el jueves y acuden Jorge Ballesteros, Subdirector de Planificación Ferroviaria del Ministerio de Fomento; Belén Gualda, directora gerente de la Agencia de Obra Pública de Andalucía; e Ignacio Pozuelo, gerente de Urbanismo del Ayuntamiento.\»
Desde la Red Sevilla por el Clima estaremos atentos a este tema tan crucial para la sostenibilidad de Sevilla e impulsaremos un debate ciudadano y abierto para encontrar, entre todos y participativamente, una solución que mejore la vida de todos los sevillanos.
