“Sellemos” el Clima de Sevilla

Artículo publicado en el Diario de Sevilla el 1 de julio 2017

Uno de los retos actuales a los que se enfrentan las ciudades es la tendencia creciente a la ocupación del suelo y su posterior sellado. Proceso en el que inicialmente se ocupan terrenos, que previamente eran espacios libres o suelos abiertos, cambiando su uso para edificar sobre ellos y, seguidamente, culminar esos espacios cubriéndolos con capas impermeables de asfalto y/o hormigón, produciéndose el efecto denominado urbanísticamente “sellado del suelo”. Los resultados de dichas actuaciones se traducen en impactos ambientales que afectan tanto a la biodiversidad y los recursos hídricos, como al ciclo del carbono, la calidad del aire, la temperatura y el clima de las zonas urbanas (“Los costes ocultos del sellado del suelo”. Comisión Europea. 2013)

Sin embargo, recuperar esa pérdida de suelos es también una de las líneas de trabajo preferentes en las políticas de planificación europeas, sugiriendo un catálogo de buenas prácticas en el que, además de una adecuada ordenación territorial y local, se encuentran recomendaciones como revegetar y permeabilizar las ciudades utilizando para ello medidas como instalar cubiertas verdes en viviendas y edificios, poblar de vegetación azoteas, terrazas y balcones de las viviendas, implantar jardines y huertos comunitarios, desarrollar la arboleda en calles, plazas y red viaria y utilizar materiales y pavimentos adecuados que atenúen las altas temperaturas y permitan la filtración de las aguas de escorrentía de la ciudad.

Sevilla protagoniza en los últimos tiempos un intenso debate urbanístico y crítica social ante la excesiva proliferación de los denominados espacios “duros”, herencia de una arquitectura reciente poco habitable y deshumanizada, que contribuyen a incrementar el efecto “isla de calor” propio de las concentraciones urbanas. Si a esto le añadimos las condiciones geomorfológicas y climáticas de nuestra ciudad, con altas temperaturas y un periodo estival que se anticipa y extiende hacia las otras estaciones anuales, la ecuación resultante afecta de manera muy negativa la calidad ambiental y el confort de los ciudadanos.

Episodios recientes de remodelación urbanística no han mejorado (y en algunos casos los han empeorado) ambientalmente los diversos espacios afectados: Plaza de Armas, Trastamara , Marqués del Contadero, Juan Antonio Cavestany, Mercado de la Carne,… teniendo prácticamente todos ellos un denominador común: falta vegetación, sombra, agua, fuentes,… además de un empleo excesivo de materiales y pavimentos inadecuados (el “sellado del suelo”).

Con perseverancia y abiertos a la colaboración permanente con el ayuntamiento, la Red Sevilla por el Clima ha planteado desde su creación, hace ahora poco más de un año, la necesidad perentoria de incluir en la ejecución de la obra pública de la ciudad criterios de sostenibilidad y parámetros ambientales. Como resultado de ello el pasado 31 de marzo el pleno municipal aprobó la propuesta de crear una “Comisión encargada de la Capitalidad Verde Europea, con un triple objetivo: a) Impulsar la ciudad de Sevilla como Capital Verde Europea. b) Establecer un “sello climático” para aquellas obras públicas que reúnan una serie de condiciones medioambientales previamente definidas por la Comisión para la Capitalidad Verde Europea. c) Asegurar que todas las obras públicas que se impulsen por este ayuntamiento reúnan las condiciones ambientales necesarias para obtener dicho “sello climático”. (sic)

Ni que decir tiene que los apartados b) y c) de la resolución aprobada van a dar la medida para poder aspirar con credibilidad y posibilidades de éxito al apartado a) de la misma: conseguir el galardón de Capital Verde Europea.

Y un nuevo reto surge, esta vez en el escenario educativo, donde las altas temperaturas y las olas de calor han puesto de manifiesto la inadaptación de los centros escolares a los rigores del clima, circunstancias que afectan seriamente la salud y el rendimiento académico de quienes son el presente y futuro de nuestra sociedad: la comunidad educativa.

Es urgente iniciar un Plan de Reacondicionamiento Climático en los centros docentes, que los provea de equipamientos energéticos sostenibles, utilizando energías renovables y facilitando el conocimiento y aplicación de los procedimientos bioclimáticos óptimos para conseguir una escuela más saludable.

Desde la Red Sevilla por el Clima tenemos el firme compromiso ciudadano, junto a otras entidades y asociaciones, de avanzar y colaborar con los gestores de la ciudad para “Sellar climáticamente Sevilla”.

Sevilla dispone de los recursos profesionales, conocimientos y experiencias necesarios para aplicarlos sin más demora en la planificación urbana sostenible. Tenemos la aprobación política unánime de todos los grupos municipales.

¿Empezamos?

Sevilla, 20 de junio de 2017

Francisco Oñate (biólogo), Gonzalo Díaz Recasens (arquitecto), Indalecio de la Lastra (ingeniero de caminos), Valeriano Ruíz (físico)

Red Sevilla por el Clima

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